Loading…


Una mañana de lluvia fuerte. Debajo de un árbol, un bultito pequeño, solito. Cuando Yui se agachó — era un pajarito bebé. Empapado, temblando, con un ala caída. «¿Estás bien?» Yui lo recogió con las dos manos juntas. Un corazoncito latiendo rápido — tic-tic, tic-tic. «Para que vuelvas a volar», susurró Yui.

Ya en casa, Yui le hizo una camita esponjosa con una toalla suave. Agua con un gotero. Comidita machacada. Le puso de nombre Pipi. «Pipi. Vamos a ponerte fuerte — para que vuelvas a volar.» Esa noche, la cajita de Pipi durmió junto a la cama de Yui. Y Yui se asomó a verlo una y otra vez.

Al día siguiente, y al siguiente. Poquito a poco, Pipi se fue poniendo fuerte. El ala que colgaba caída dio un saltito — un aleteo. Una mañana, Pipi cantó por primera vez: «¡Pío!» Yui brincó de alegría. «¡Pipi! ¡Cantaste!» Sobre la mano de Yui, Pipi dio un brinquito.

Una mañana, Pipi se quedó parado en la ventana, mirando — lejos, muy lejos. Del otro lado del vidrio, un cielo azul enorme. A lo lejos, muchos pájaros llamándose: pío, pío, pío. Pipi aleteó — flap, flap. Toc, toc contra el vidrio. Como diciendo: «Quiero ir allá.»

Y Yui lo entendió. Pipi ya podía volar. La casa de Pipi no era esa cajita — era el cielo grande, grandísimo. Algo se le apretó en el pecho. «Para que vuelvas a volar» — ese era su deseo. Pero si Pipi podía volar, entonces Pipi se iría. A Yui le empezaron a picar los ojos.

A la mañana siguiente, Yui abrió la ventana — solo un poquito. Aire fresco. Los cantos de pájaros a lo lejos. Pipi se posó en el dedo de Yui, miró el cielo, y después miró la cara de Yui. Un «pío» bajito. Como preguntando: «¿Puedo?» Sobre la mano de Yui, las alas de Pipi parecían a punto — en cualquier momento — de abrirse enteras.

Sopló una brisa. Pipi miraba a Yui. El cielo llamaba a Pipi. Si cierra las manos fuerte, Pipi se queda — cerquita, para siempre. Si abre las manos, Pipi se va al cielo. Pero ese cielo — es la casa de Pipi. El pecho de Yui estaba lleno, de alegría y de tristeza al mismo tiempo. ¿Qué va a hacer Yui?

Toca para elegir
Conversen juntos
Este cuento no tiene respuesta correcta. Después de elegir, tomen una pregunta y convérsenla juntos.
A continuaciónThe Secret PromiseLeer más
✨ Opcional: una edición especial con el compañero real de tu hijo (desde tu propia foto).
Empezar la serie